7 razones para visitar la Riviera Francesa durante la primera mitad del año

Hablar de Francia
es traer a la mente el romanticismo, el vino, las playas y ese acento
encantador que enamora. Cuando despunta la primavera, la Costa Azul se
despierta, los jardines se llenan de colores y los lujosos yates hacen su
llegada a Saint-Tropez. ¿Curioso por conocer más de esta región? Aquí te
contamos algunas de las
razones para visitar la Riviera Francesa.

1. Su clima

Entre abril y junio
puedes disfrutar de la agradable temperatura primaveral de la Costa Azul. El
clima es generalmente suave y los turistas aprecian en toda su dimensión los
maravillosos cielos azules de Cannes, Montecarlo y Saint Raphael. Por ejemplo,
en mayo la temperatura promedio de Niza es de 17°C, mientras que en junio es de 20° con máximas de 24°.

Recorrer las playas
en un ambiente cálido, pero no tan caluroso como en verano, resulta un panorama
imperdible para las parejas que visitan Francia en temporada baja. Aprovecha
tus vacaciones o alguno de los
puentes del 2017.

2. Las playas

“Estoy bebiendo
champagne como un buen magnate”, canta el grupo Pink Floyd en su canción
dedicada a la localidad de Saint-Tropez, uno de los balnearios más hermosos de
la Riviera Francesa. Precisamente allí se ubica una playa que rebosa
sex-appeal: Tahiti Beach. También está la bella Playa de la Salis en Antibes.
Lo mejor de esto es que en esta temporada no están tan atiborradas, por lo que
puede observar mejor sus bellos paisajes.

3. Festival de Cannes

Para los amantes
del séptimo arte, visitar la Costa Azul es prácticamente una obligación en
mayo, ya que se realiza el
Festival de Cannes. En esta fecha la ciudad está repleta de turistas, periodistas y
cientos de personalidades de la industria del cine. Puedes acceder
a una selección de películas abiertas al público, y a las proyecciones
nocturnas y gratuitas en la playa.

4. Su historia

Recorrer esta
región de Francia en temporada baja significa poder apreciar detenidamente los
rincones que marcaron su historia. Y es que griegos, romanos, moros, germánicos
y lombardos dejaron su huella en la Riviera Francesa. Por ejemplo, el Chateau
Grimaldi de Antibes fue utilizado como acrópolis por los griegos y una
fortaleza por los romanos.

5. Hoteles geniales

En el verano hay muy pocas habitaciones disponibles, pero entre marzo y mayo se puede encontrar disponibilidad en los hoteles
más conocidos de la Costa Azul. Tal es el caso del Hotel Carlton de Cannes, un
tesoro Art-Deco; el Hotel Negresco en Niza; el Belle Reve en Juan-les-Pins que
era el favorito del escritor F. Scott Fitzgerald; y el imponente Hotel de París
ubicado en Mónaco.

6. Gran Premio de Mónaco

Si te gusta la
adrenalina y el rugir de los motores, entonces tienes que visitar Francia en
temporada baja para disfrutar del Gran Premio de Mónaco este 28 de mayo. Se
trata de una de las carreras de Fórmula 1 más espectaculares, ya que el
circuito se desarrolla por las calles del principado y cuenta con un túnel,
subidas, vías estrechas y la famosa curva de Loews frente al lujoso hotel
Fairmont.

7. La vida nocturna

Desde Saint-Tropez
hasta la frontera italiana, la bohemia no se detiene. Cannes es el epicentro
con decenas de clubes: los más adinerados van a Baoli cerca de la Croissete,
los hipsters a Z Plage y la comunidad gay se reúne en Zanzibar. En el caso
antiguo de Antibes se encuentra el Absinthe Bar La Balad, donde puedes beber
absenta en un bar subterráneo con ambientación del siglo XIX. Simplemente:
¡Oh-la-la!

¿Motivos
suficientes para hacer las maletas? ¡Pues hazte de los
boletos a la Costa Azul y a disfrutar!